Las 15 mejores frases de William Shakespeare

Cuando se habla de William Shakespeare la excelencia se abre paso, puesto que su nombre es sinónimo de prestigio, siendo reconocido por todo el mundo a lo largo y ancho del planeta. Sus obras se han realizado en incontables aldeas, pueblos, ciudades y metrópolis durante más de 400 años; sirviendo de inspiración a miles de escritores y enamorados.

No obstante, la historia personal de William Shakespeare es bastante misteriosa. Existen dos fuentes principales que proporcionan los historiadores con un esquema básico de su vida. Una de ellas es su trabajo, las obras de teatro, poemas y sonetos y, por otra parte, la documentación oficial, como registros de la iglesia y de la corte. Sin embargo, éstos sólo proporcionan breves esbozos de eventos específicos en su vida y proporcionan poco en la persona que experimenta estos eventos.

De igual modo, en esta ocasión, recopilamos los datos más interesantes de su vida y obra y nos sumergimos en su magia literaria para entender su personal visión del mundo y el amor a través de sus frases más célebres…

1. Si no recuerdas la más ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado.

2. El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho.

3. Los amigos que tienes y cuya amistad ya has puesto a prueba, engánchalos a tu alma con ganchos de acero.

4. Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras.

5. El amor consuela como el resplandor del sol después de la lluvia.

6. El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos.

7. El amor de los jóvenes no esta en el corazón, sino en los ojos.

8. No tratéis de guiar al que pretende elegir por sí mismo su propio camino.

9. Conservar algo que me ayude a recordarte, sería admitir que te puedo olvidar.

10. Sea como fuere lo que pienses, creo que es mejor decirlo con buenas palabras.

11. Ten más de lo que muestras; habla menos de lo que sabes.

12. La mujer es un manjar digno de dioses, cuando no lo cocina el diablo.

13. Cuidado con la hoguera que enciendes contra tu enemigo; no sea que te chamusques a ti mismo.

14. Un hombre que no se alimenta de sus sueños envejece pronto.

15. Los viejos desconfían de la juventud porque han sido jóvenes.

BONUS:

1. Si todo el año fuese fiesta, divertirse sería más aburrido que trabajar.

2. No hay nada tan común como el deseo de ser elogiado.

3. Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada.

4. No ensucies la fuente donde has apagado tu sed.

5. Cuando llega la desgracia, nunca viene sola, sino a batallones.

Biografía de William Shakespeare, el dramaturgo por excelencia

Dentro de la literatura, pocos genios ha habido como el inglés William Shakespeare, a quien hasta hoy en día le debemos varias de las grandes historias clásicas que se han adaptado para el teatro y la televisión, entre ellas, “Romeo y Julieta”, “Hamlet” o “Macbeth”.

Nacido el 26 de Abril de 1564 en el seno de una familia profundamente católica, poco se sabe acerca de su infancia y sus años de adolescencia, a excepción de que fue fruto del matrimonio entre John Shakespeare y Mary Arden, y que cursó sus estudios básicos en Stratford. Más adelante, en 1582, se casaría con una mujer mayor que él llamada Anne Hathaway, con la que también procreó varios hijos.

Sin embargo, mayor al interés por su familia era aquel que sentía por el teatro, por lo cual se dedicó a actuar al lado de varias compañías itinerantes que se presentaban a lo largo de toda Inglaterra.

En 1603 contaba con la reputación suficiente como para actuar en la Corte, y se había consagrado no solo como un buen actor, sino también como el creador de originales historias que pronto le traerían fortuna. Gracias a ello fue capaz de comprar una mansión en su natal Stratford, en la que se retiraría permanentemente a partir de 1606.

Antes de eso, llegó a pisar teatros de renombre como el Globe y el Blackfriars, donde presentaba las obras de teatro que él mismo escribía.

Si bien son muy conocidas sus tragedias, es preciso mencionar que Shakespeare escribió piezas que abarcaban todos los géneros, desde el romance hasta la comedia. Sin embargo, es conocido más que nada por sus historias que abarcaban personajes trágicos, cuyos destinos terminaban en muerte y amores efímeros. Las pasiones humanas tales como los celos, la violencia y los sentimientos no correspondidos, fueron su especialidad en este tipo de proezas literarias.

Shakespeare falleció el 23 de abril de 1616, en su mansión. Se dice que era una persona muy aficionada a la bebida, por lo que es probable que su embriaguez haya sido un factor decisivo durante sus últimos días.

Otras teorías han apuntado a las probabilidades de que lo aquejara algún cáncer; enfermedad desconocida en dichos tiempos.

Sus restos fueron trasladados a la Holy Trinity Church, de Stratford, y encima de ellos se levantó un monumento funerario que hasta la actualidad, sigue siendo visitado por quienes admiran y sienten pasión por su trabajo.

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